En Prensa Vendida (1993) Rafael Rodríguez Castañeda nos cuenta cómo el 7 de junio de 1952 se decidió instituir el Día de la Libertad de Prensa. Éste se celebraba con un banquete en el que periodistas, directivos y dueños de medios rendían homenaje al presidente en turno. Todos estaban de acuerdo, había que agradecerle al presidente que permitiera la libertad de prensa.

En uno de los pasajes del libro, cita Rodríguez Castañeda las palabras de José Pagés Llergo, director de Hoy

Lo que Hoy ha dicho del actual régimen, le habría costado a la revista un dolor de cabeza dicho bajo otro gobierno. Es más, considero que ningún gobierno se habría manifestado no sólo respetuoso, sino tan amigable y auxiliador de la prensa como el actual, que procede sin emboscadas y sin amenazas tácitas.

Debe decirse que la libertad de prensa se inició con Lázaro Cárdenas, continuó con Ávila Camacho y ha alcanzado su mejor expresión con el presidente Alemán; por lo tanto, considero que el homenaje que se le da es altamente merecido.

Cinco meses después de que Alemán le entregara el poder a Ruiz Cortines se dió otro episodio que muestra el exagerado optimismo de Pagés. Rodríguez Castañeda lo recoge del diario cubano El País con la siguiente anécdota.

Por sobre el brillante piso del nite club parisiense, la modelo avanza triunfalmente desnuda. Carlos Jirón Jr., el jóven mexicano, clavó en el dorso de la hermosa una mirada que conllevaba el deseo. Detrás, su casi adolescente esposa, Beatriz Alemán Velasco, hija adorada del expresidente Miguel Alemán, arrugó el entrecejo e hizo un mohín de disgusto y de celos. Ni un sólo detalle escapo a la cámara de un reportero francés.

Cuando la fotografía llegó a la revista Hoy -hasta esos momentos florón del periodismo ilustrado en la antigua Tenochtitlán-, su director, el famoso Güero Pagés, destrenzó las piernas, las bajó de su mesa de trabajo donde habitualmente las instala, inclinó la parte superior de su esqueleto desguarnecido sobre aquel scoop gráfico y gritó: !A plana entera!…

Así, poco más o menos, se inició el incidente periodístico más sensacional y ejemplarizante de estos últimos tiempos, que la revista Time bautizó de esta guisa: Don Quijote vs Venus.

Termina Rodríguez Castañeda narrando que la reacción de los dueños del semanario fue hablar con Pagés e indicarle que, en adelante, todo material preparado para publicarse en el semanario tendría que pasar su revisión. Pagés renunció a la dirección de la revista pues “nadie pondría los ojos en cualquier material que estuviera sobre su escritorio”. En solidaridad con él se fue su equipo, con quien fundaría la revista Siempre! siete semanas después.

 

Si comparamos esta historia con lo que sabemos al día de hoy encontramos infinidad de similitudes. Desde reacciones de dueños y periodistas hasta la participación de la prensa extranjera. Lástima que hemos perdido esa manera tan entretenida de contar la historia. Ya veremos si en siete semanas tenemos a Aristegui y a su equipo fundando su Siempre!

¿Qué tan en vano pasa el tiempo en este país?