Soundrack para esta entrada: Qué será será de Pink Martini
Se sugiere acompañar la lectura con un buen café

Hace años, cuando Gary Becker escribió la primera entrada en su blog, se refería a los blogs como un “nuevo e importante fenómeno social, político y económico” y explicaba cómo los blogs ejemplifican la teoría de Hayek que dice que el conocimiento se encuentra distribuido entre la gente y que la sociedad tiene el reto de encontrar mecanismos para consolidar dicho saber. Lo que el Internet permite, dice Becker, es acceso inmediato a las ideas, opiniones y contribuciones de los blogueros, y por tanto la corrección, refinación y ampliación de las mismas.

El número de blogs en el mundo sigue en expansión. Según el portal Technorati, el 60% de los blogueros escribe por hobby. Estos blogs se puede decir que se publican por gente común y corriente que quiere compartir, según el mismo portal, su experiencia y su expertise. Al mismo tiempo, bloguean, cada vez más, personajes reconocidos que tienen ya seguidores en algún otro ámbito que los buscan para leerlos y conocerlos en otra faceta. Algunos son académicos que buscan compartir sus hallazgos de forma informal; otros, escritores que han encontrado en el blog un pequeño espacio donde rebotar ideas que más tarde se podrán pulir y desarrollar; los hay también mercadólogos, que utilizarán su blog para vender alguna idea o producto; etc.

Aquí, en la blogósfera, nos encontramos todos. No sólo se transmite el conocimiento y las experiencias, también se nivela el campo de juego y todos tenemos oportunidad de ser leídos. Se acortan distancias entre quienes escriben y también entre autores y lectores.

Fragmentos se propone como una conversación. Si bien desde aquí se puede determinar de qué tratará cada entrada, la idea general es plantear un problema o una situación y proponer un análisis o solución, pero dejando la puerta abierta a distintos puntos de vista, opiniones complementarias u opuestas, que espero me lleven a cambiar algunas de mis posiciones.

Son fragmentos porque el formato de un blog no da para escribir todo lo que hay que decir sobre un tema, por más acotado que esté y, aunque estén desordenados, estos fragmentos buscan ir trazando algunas líneas, manteniendo cierta lógica. Este blog es también un experimento que permite intentar una aproximación, pero si falla, permite hacer ajustes e intentar de nuevo; un ensayo no terminado, o más bien, un espacio en construcción y por eso, no se puede predeterminar el tema del que tratará, aunque por inclinación personal seguramente habrá cierto leitmotiv: incentivos, información, instituciones y su efecto en el comportamiento de políticos, gobernantes, electores y consumidores. Aunque espero tener la flexibilidad para hablar de otras cosas, más o menos importantes.

Así que en esta conversación que no termina y que es, tal vez, un poco caótica, espero leerlos pronto. Y ya veremos qué será este blog.